domingo, 10 de junio de 2012

La libreta (en construcción)

Detrás de un mueble viejo, esos que permanecen años y años contra la pared, encontramos una libreta repleta de anotaciones. Para abrirla, retiramos un gastado elástico. Nos encontramos con una caligrafía prolija, una escritura con tinta que poco conservaba de negro, las hojas amarillentas y la fragilidad del paso del tiempo.
Algunas páginas contenían anotaciones diarias de una búsqueda, otras una larga lista de cifras, números y croquis. Nos vino a la memoria nuestro abuelo y sus viajes, sus recuerdos, sus narraciones de sobremesa... ¿Serían de él estas notas? ¿Guardarían algunos datos certeros? ¿Contendrán algún secreto familiar que nos lleve a algún tesoro olvidado?
Nuestra familia se aglutinó sobre una mesa y varias lámparas aparecieron de pronto alumbrando con todo su brillo las anotaciones. Fue difícil leer y entender, fue más bien interpretar, fue llenarse de curiosidad, despertarse a la aventura. La tarde avanzó rápidamente mientras descifrábamos página tras página.
No aparecieron datos sobre tesoros ni bucaneros o joyas preciosas. La aventura fue revivir lo escrito, comprender y hurgar en la memoria. Un tesoro más valiosos tal vez que muchas monedas de oro.

(En construcción)

No hay comentarios:

Publicar un comentario